domingo, 13 de marzo de 2016

...y a brillar, que son dos sílabas.

Me atraparás al vuelo y nunca a la pared
Y si me dejas aire en tus líneas dormiré
Palabras de una musa de baja maternal

Puede que al fin me conozcan muy bien
Si fueran puntos grises mis rarezas cada tara que cree
De seguirlos con un lápiz al final verías mi cara en el papel

Por eso estoy por aquí otra vez 
Rebuscando en mi almacén esa palabra con su débil timidez
Ojalá encuentre la forma, más me vale, tengo un tema que acabar

Si no aparece nunca o entiendo que no di con la palabra justa
Y cuando al fin la encuentro
Llega aquel mar de dudas

Si cuando me decido tú me detienes
Siempre
Me aprietas justo aquí
Dices no, mi leal traidora inspiración

Cuando apareces menos soy

Y soy yo

Te quedarás dormida, menuda novedad,
Es peor mi geniocidio cuando no te dejo hablar
En la autopista de la vida si te saltas la salida hay que esperar

Puede que no haya aprendido a aceptar
Que escuadrones de moral judeocristiana con su culpabilidad
Nos seguirán por tierra, por el aire y sobretodo por amar

Puede que esté demorando la acción
A los doce tuve un sueño en que ganaba pero el sueño me venció
Desde entonces mis derrotas son las huellas del carné de ese tal yo

Ahora escúchame, ya he encontrado la palabra justa
Mejor prepárate, tiene algo que a todos asusta

Sí, la voy a soltar, la quiero soltar

Pronunciaré esperanza, la gritaré por dentro
Si es lo que hace falta
La escribiré mil veces
Me alejaré de espaldas
Quizás de repetirla algo me quede

No puedo permitir tu negación 
Mi leal traidora inspiración
De intermitente aparición
Como un ángel hallado en un ascensor
Que bien funcionas como recuerdo

Acojo en mi hogar
Palabras que he encontrado abandonadas en mi palabrera
Examino cada jaula y allí, narrando vocales y consonantes
Encuentro a sucios verbos que lloran después de ser abandonados por un
Sujeto que un día fue su amo
Y de tan creído que era prescindió del predicado

Esta misma semana han encontrado a un par de adjetivos trastornados,
A tres adverbios muertos de frío
Y a otros tanto de la raza pronombre
Que sueñan en sus jaulas con ser la sombra de un niño

Se llama entonces a las palabras que llevan más días abandonadas
Y me las llevo a casa
Las vacuno de la rabia
Y las peino a mi manera
Como si fueran hijas únicas
Porque en verdad todas son únicas

Acto seguido y antes de integrarlas en un parvulario de relatos o canciones
Les doy un beso de tinta
Y les digo que si quieres ganarte el respeto nunca hay que olvidarse los
Acentos en el patio

A veces les pongo a mis palabras diéresis de colores imitando diademas
Y yo solo observo como juegan en el patio de un poema

Casi siempre te abandonan demasiado pronto
Y las escuchas en bocas ajenas
Y te alegras
Y te enojas contigo mismo como con todo lo que amamos con cierto egoísmo

Y uno se queda en casa, inerte y algo vacío
Acariciando aquel vocablo mudo llamado silencio
Siempre fiel, siempre contigo

Pero todo es ley de vida

Como un día me dijo el poeta Halley,
Si las palabras se atraen, que se unan entre ellas...


https://www.youtube.com/watch?v=9HWow_GWplk

sábado, 27 de febrero de 2016

Pum

Ese bloqueo mental cuando las cosas suceden a tu alrededor sin siquiera poder controlarlas.

Cuando estás viéndole la cara a la muerte y esperas a que ésta suceda (una terrible y amarga espera)...

Cuando estás viendo hundirse a las personas a tu alrededor y tu aportación en tiempo es tan escasa que no puedes sino sentirte observador de una secuencia dramática.

Cuando estás tú, ahí, en medio de ese caos, aparentando templanza, cuando por dentro quieres explotar.

Cuando te sientes el punto de apoyo de mucha gente y no te puedes permitir explotar.

Cuando sabes que tienes que estar ahí y por otra parte desearías estar en cualquier otro lugar.

Cuando lo único que puedes hacer para desahogarte es aparentar frialdad frente a una pantalla de teléfono...

lunes, 28 de diciembre de 2015

Te quiero.

Iba a hacer una entrada expresando todo lo que haces por mí y todo lo que significa eso para mí. Iba a dejar claro que a pesar del paso del tiempo, no nos dejamos caer en la rutina, que hacemos planes juntos, a medio y largo plazo, y de momento todos se están cumpliendo. Iba a intentar explicar ese remolino de sentimientos que me invadía cada vez que me abrazabas, como si se te fuera la vida, o cada vez que simplemente me mirabas buscando en mi cara una confirmación de que todo estaba bien. Iba a hacer un alegato de lo buen padre que eres con esos bichos peludos que hemos adoptado como nuestros hijos... Iba a decir muchas cosas sobre ti, sobre nosotros, pero luego me he dado cuenta de que todo eso se resume en el título de esta publicación.

lunes, 14 de diciembre de 2015

...todo va a ir bien

Días así son necesarios, porque es cuando realmente te das cuenta de que tienes lo que quieres y a quien quieres y que, a pesar de las dificultades que puedan surgir...

Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

viernes, 4 de diciembre de 2015

1 minuto

Es un escribir por escribir. Escribir porque, aunque es temprano, tienes la mente llena de datos y sólo te apetece despejarte. Despejarte un rato, antes de dormir.

Es un escribir pausado, llevando la contraria al resto del día donde el estrés no nos deja tranquilos, donde no tenemos tiempo ni a pararnos a cuidar de nosotros mismos, y no me refiero a comer sano y deporte. Me refiero cuidar la mente: parar un minuto, respirar, ser conscientes de nosotros, de nuestra velocidad en esta carrera donde no nos hemos inscrito pero en la que todos participamos. Y este es mi minuto, mi minuto para desconectar, mi minuto para respirar, mi minuto para mí.

Y a dormir, que mañana hay que seguir corriendo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

sábado, 24 de octubre de 2015

"A qué esperas.

Sí, tú, no leas hacia otra parte. Mírame a las letras, que te estoy escribiendo a ti. Hoy me apetece cogerte por las solapas y sacudirte hasta despeinarte las cejas. Que a qué esperas, digo. Que igual no te has dado cuenta, pero desde que naces se te va la vida. Que igual no te has parado a pensar, que ya estamos en tiempo de descuento. Que el día menos pensado, alguien o algo nos dice que ya está. Que un día te vas, coño, que ese día podría ser ya.
A qué esperas. Tu miedo te está ganando la partida. Cada segundo que dejas pasar sin hacerle frente, es un minipunto que sube a su marcador. Y la remontada se hace cada vez más difícil. Y aquí no hay prórrogas, ni tanda de penaltis, ni ná de ná. Recién acaba de empezar el partido y tú ya te estás metiendo goles en propia puerta. Y aún así me dirás que pretendes empatar.
Que a qué esperas, te digo. Y aún te vas a creer que esto no va contigo. Nadie va a venir a buscarte. Nadie vendrá a sacarte de este letargo existencial al que llamas espera. Esperar para qué. Esperar hasta cuándo. O hasta quién. Nadie está pendiente de quien no tiene nada que hacer ni mucho menos de quien no demuestra que quiere hacerlo. La espera sólo va a hacerte más viejo, más agotado, menos ágil y más lejos de lo que realmente quieres, que te recuerdo que se mueve, que avanza, se va.
No me digas que vendrán tiempos mejores. El mejor momento para hacer las cosas es ahora. No porque ahora sea mucho mejor que antes o después. Es porque es el único momento que realmente tienes. Lo demás es mentira. Lo demás vete tú a saber si volverá. Que no, que no te estoy diciendo que aproveches el tiempo, sino que dejes ya de esperar. Ni carpe diem ni leches. Que espabiles. Que venga, va.
Esperar es decirle a tu vida que en realidad te van a sobrar días. Que ya se los podrían haber dado a otro. Porque tú no los piensas usar. Menudo desperdicio. Menuda decepción. Anda, aparta y deja sitio para los que vienen detrás. Porque jamás has estado solo, porque tú y tu generación tenéis sólo una ventana de oportunidad. Y por cierto, una edad. Estamos todos en una carrera de fondo a ritmo de sprint final: si no consigues que te persigan, te adelantarán.
Que pase un tiempo prudencial, pensarás. Malas noticias, la prudencia ha muerto. La inmediatez es el nuevo estado de las cosas. La experiencia ya no es un grado, sino una cuenta atrás. Que la vida ocurre en directo, darling. Lo que llega tarde ya nadie lo escucha, ya ha pasado, ya no está. Y lo que no esté ocurriendo ahora es falso hasta que no se demuestre lo contrario. Y cuando se demuestre, será en otro ahora, será en otro ya.
Con los años, además, te das cuenta de que la espontaneidad es lo único creíble, lo único real. Fíate sólo de lo que ocurra de forma espontánea y natural. De la gente que siempre dice lo que piensa, que suele ser la que no se para demasiado a pensar cómo te lo dirá. Hazlo o vivirás siempre colgado de un artificio. Hazlo o jamás volverás a escuchar ninguna verdad.
Lo preparado es siempre fruto de alguna estrategia. O lo que es lo mismo, una conspiración. Y yo ya estoy cada vez más harto de conspirar. Creo en la gente que va de frente por la vida, la que no necesita estratagemas para triunfar. Si me quieres así, me adorarás. Y si no, eso es que nunca me has querido, ni me querrás.
Por eso, te agarro hoy por las ganas y te digo que a qué esperas. Por eso te ruego que esto no lo leas como una amenaza. Que lo leas como un subidón vital. El que me da cada vez que me digo tira millas. El que siento cada vez que veo la suerte echada, que es lo mismo que ponerla a descansar. Porque ya no dependes de ella, porque ya no la esperas, porque ya te vas.
A qué esperas. Dímelo porque cada vez estoy más convencido de estas dos frases que he dejado para el final.
Morir es dejar la vida en espera.
Vivir es decidir que la vas a buscar."
Risto Mejide