lunes, 10 de noviembre de 2014

Bienvenido al mundo del todo o nada

Ese mundo sinsentido que vive de límites, de la no rutina, del suicidio organizativo de una sociedad que vive para sentir. Extremistas, buscan el placer de la adrenalina, del querer y hacer, donde no existen los "quizá" o los "puede". Donde el futuro es el minuto siguiente y el presente vuela demasiado rápido.

En cambio vivimos en el mundo del mañana, el ahorrativo, el conservador, que guarda las cosas para un futuro "por si acaso", donde los planes se hacen a largo plazo y el presente se vive para construir ese futuro. Donde los miedos por el "qué pasará" nubla cada acción, donde los "te quiero" pasan a formar parte de la rutina diaria y la sociedad te construye tu vida, en la que tienes que encajar para ser aceptado. Trabaja, cásate, ten hijos, dos, la parejita, que no hablen demasiado de ti, sé buen ciudadano, paga impuestos, quéjate pero "con mesura", no hagas locuras, vive con moderación y sobre todo intenta estar bien. No utilices adjetivos, no son necesarios. Los adjetivos se crearon para expresarse y aquí expresarse no es bueno, te mirarán raro, "le he preguntado cómo estaba y me ha empezado a contar su vida, como si me importara", así que bien está bien.

Y ya, luego, si eso, di que has vivido conforme querías vivir. Créetelo. Porque aquí hacer una locura es hacer lo que uno siente, locura viene de loco, y nadie quiere sentirse fuera de lugar, verdad?

Así está bien.

martes, 4 de noviembre de 2014

Como un elefante de dos cabezas

Si tengo que escribir sobre lo que ronda por mi cabeza escribiría páginas enteras con ideas incoherentes. Ideas que sabes que tienes únicamente por tu pésimo estado de ánimo (producido por algo tan grandioso como "nada"), entrando entonces en una especie de bipolaridad en la que te ves, como en una especie de imagen espejo, con un ánimo bastante más aceptable pensando de manera positiva y hasta bromista sobre situaciones que ahora te cabrean, obligándote por tanto a estar bien para dejar de pensar, y entonces pensar: pasa algo por cabrearme de vez en cuando? Pero volvemos a la bipolaridad, y entonces un supremo dolor de cabeza se adueña de ti junto con ese estado de pasotismo mezclado con desánimo, haciendo que solo quieras acostarte pensando en que es desesperante escribir lo que pasa por tu cabeza en aquellos días en los que estás así, porque ni siquiera entiendes tú misma cómo te encuentras.....

Tiene sentido?  Ninguno... así que a dormir.