lunes, 28 de diciembre de 2015

Te quiero.

Iba a hacer una entrada expresando todo lo que haces por mí y todo lo que significa eso para mí. Iba a dejar claro que a pesar del paso del tiempo, no nos dejamos caer en la rutina, que hacemos planes juntos, a medio y largo plazo, y de momento todos se están cumpliendo. Iba a intentar explicar ese remolino de sentimientos que me invadía cada vez que me abrazabas, como si se te fuera la vida, o cada vez que simplemente me mirabas buscando en mi cara una confirmación de que todo estaba bien. Iba a hacer un alegato de lo buen padre que eres con esos bichos peludos que hemos adoptado como nuestros hijos... Iba a decir muchas cosas sobre ti, sobre nosotros, pero luego me he dado cuenta de que todo eso se resume en el título de esta publicación.

lunes, 14 de diciembre de 2015

...todo va a ir bien

Días así son necesarios, porque es cuando realmente te das cuenta de que tienes lo que quieres y a quien quieres y que, a pesar de las dificultades que puedan surgir...

Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

viernes, 4 de diciembre de 2015

1 minuto

Es un escribir por escribir. Escribir porque, aunque es temprano, tienes la mente llena de datos y sólo te apetece despejarte. Despejarte un rato, antes de dormir.

Es un escribir pausado, llevando la contraria al resto del día donde el estrés no nos deja tranquilos, donde no tenemos tiempo ni a pararnos a cuidar de nosotros mismos, y no me refiero a comer sano y deporte. Me refiero cuidar la mente: parar un minuto, respirar, ser conscientes de nosotros, de nuestra velocidad en esta carrera donde no nos hemos inscrito pero en la que todos participamos. Y este es mi minuto, mi minuto para desconectar, mi minuto para respirar, mi minuto para mí.

Y a dormir, que mañana hay que seguir corriendo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

sábado, 24 de octubre de 2015

"A qué esperas.

Sí, tú, no leas hacia otra parte. Mírame a las letras, que te estoy escribiendo a ti. Hoy me apetece cogerte por las solapas y sacudirte hasta despeinarte las cejas. Que a qué esperas, digo. Que igual no te has dado cuenta, pero desde que naces se te va la vida. Que igual no te has parado a pensar, que ya estamos en tiempo de descuento. Que el día menos pensado, alguien o algo nos dice que ya está. Que un día te vas, coño, que ese día podría ser ya.
A qué esperas. Tu miedo te está ganando la partida. Cada segundo que dejas pasar sin hacerle frente, es un minipunto que sube a su marcador. Y la remontada se hace cada vez más difícil. Y aquí no hay prórrogas, ni tanda de penaltis, ni ná de ná. Recién acaba de empezar el partido y tú ya te estás metiendo goles en propia puerta. Y aún así me dirás que pretendes empatar.
Que a qué esperas, te digo. Y aún te vas a creer que esto no va contigo. Nadie va a venir a buscarte. Nadie vendrá a sacarte de este letargo existencial al que llamas espera. Esperar para qué. Esperar hasta cuándo. O hasta quién. Nadie está pendiente de quien no tiene nada que hacer ni mucho menos de quien no demuestra que quiere hacerlo. La espera sólo va a hacerte más viejo, más agotado, menos ágil y más lejos de lo que realmente quieres, que te recuerdo que se mueve, que avanza, se va.
No me digas que vendrán tiempos mejores. El mejor momento para hacer las cosas es ahora. No porque ahora sea mucho mejor que antes o después. Es porque es el único momento que realmente tienes. Lo demás es mentira. Lo demás vete tú a saber si volverá. Que no, que no te estoy diciendo que aproveches el tiempo, sino que dejes ya de esperar. Ni carpe diem ni leches. Que espabiles. Que venga, va.
Esperar es decirle a tu vida que en realidad te van a sobrar días. Que ya se los podrían haber dado a otro. Porque tú no los piensas usar. Menudo desperdicio. Menuda decepción. Anda, aparta y deja sitio para los que vienen detrás. Porque jamás has estado solo, porque tú y tu generación tenéis sólo una ventana de oportunidad. Y por cierto, una edad. Estamos todos en una carrera de fondo a ritmo de sprint final: si no consigues que te persigan, te adelantarán.
Que pase un tiempo prudencial, pensarás. Malas noticias, la prudencia ha muerto. La inmediatez es el nuevo estado de las cosas. La experiencia ya no es un grado, sino una cuenta atrás. Que la vida ocurre en directo, darling. Lo que llega tarde ya nadie lo escucha, ya ha pasado, ya no está. Y lo que no esté ocurriendo ahora es falso hasta que no se demuestre lo contrario. Y cuando se demuestre, será en otro ahora, será en otro ya.
Con los años, además, te das cuenta de que la espontaneidad es lo único creíble, lo único real. Fíate sólo de lo que ocurra de forma espontánea y natural. De la gente que siempre dice lo que piensa, que suele ser la que no se para demasiado a pensar cómo te lo dirá. Hazlo o vivirás siempre colgado de un artificio. Hazlo o jamás volverás a escuchar ninguna verdad.
Lo preparado es siempre fruto de alguna estrategia. O lo que es lo mismo, una conspiración. Y yo ya estoy cada vez más harto de conspirar. Creo en la gente que va de frente por la vida, la que no necesita estratagemas para triunfar. Si me quieres así, me adorarás. Y si no, eso es que nunca me has querido, ni me querrás.
Por eso, te agarro hoy por las ganas y te digo que a qué esperas. Por eso te ruego que esto no lo leas como una amenaza. Que lo leas como un subidón vital. El que me da cada vez que me digo tira millas. El que siento cada vez que veo la suerte echada, que es lo mismo que ponerla a descansar. Porque ya no dependes de ella, porque ya no la esperas, porque ya te vas.
A qué esperas. Dímelo porque cada vez estoy más convencido de estas dos frases que he dejado para el final.
Morir es dejar la vida en espera.
Vivir es decidir que la vas a buscar."
Risto Mejide

domingo, 4 de octubre de 2015

...buenos días

En la inconsciencia de la noche, cuando llevas horas en brazos de morfeo, dos cuerpos luchan por encontrarse. Los mosquitos te van desvelando, encontrándote su mano sobre la tuya. Vuelta a dormir. La luz va entrando por la puerta, las olas del mar susurran un "despierta", y te encuentras abrazada, tu cuerpo pegado al suyo.
Sabes que en cuanto te muevas un poco tu perro va a venir dándote los buenos días haciendo su propia banda sonora con su cola contra los muebles, y empieza la fiesta.
Pero te quedas ahí, quieta, esperando un suspiro de despertar, unos ojos entreabiertos y dos palabras susurradas en un amago de sonrisa...

domingo, 13 de septiembre de 2015

Siempre me pasa...

...me pongo demasiado ñoña en las bodas.

Ea, qué se le va a hacer...

https://youtu.be/cBMn9P2ZCUk

martes, 1 de septiembre de 2015

¿Por qué?

Pues principalmente porque podemos

porque quiero

porque quieres

porque se siente bien

¿Viajar? Es bien

¿Contigo?

Divertido

Emocionante

Bonito

Cual Granada

Preciosa.



Yo prefiero que me mates tú a bailar...

domingo, 16 de agosto de 2015

2

... o 730

... o 17.520

... o 1.051.200

... o 63.062.000.

Da igual cómo se diga, lo que importa es cómo se siente... Y es bien, muy bien.


martes, 4 de agosto de 2015

Motivación modo: on!!!

"Nadie puede darme cuerda como tú, ahaaaa!!!" :D

https://www.youtube.com/watch?v=8-yt4c9n8cY

Y saltar, brincar, explosionar! 

martes, 21 de julio de 2015

Mola

Buscar fotos, ver las situaciones que has vivido, ver cómo has cambiado y darte cuenta que en todas ellas están las mismas personas... pues sí, mola mucho, para qué negarlo. 

jueves, 2 de julio de 2015

Buenas noches...

Los buenas noches se me quedan cortos si no te tengo aquí al lado para dártelos en persona.

De hecho me cuesta cerrar los ojos, dormir...

Será que ya estoy demasiado acostumbrada a tu calor, que echo en falta aunque la temperatura alcance los 40 grados...

Pero qué se le va a hacer. Hasta mañana bonico.

domingo, 24 de mayo de 2015

¿Quién va a ser mi paracaídas?

"Se rallará esta canción de cantarla tantas veces"

Auriculares a los altavoces, volumen al máximo y repetir, repetir y repetir... 

Mar de fondo, perro mirándome resignado y tú lejos, lejos y cerca, hasta esta noche...


"Si tú eres mi paracaídas..."

martes, 19 de mayo de 2015

De cero a diez

"-¿Crees que la gente es mala por naturaleza?
-No, simplemente donde tú ves un 10 yo veo un 0
-No entiendo a qué te refieres
-Sí, verás. Cuando tú conoces a una persona partes de la base de que es un 10, y poco a poco te va decepcionando hasta que piensas que es un 0. Yo, por mi parte, cuando conozco a una persona la veo como un 0 que tendrá que demostrarme, si quiere, que puede ser un 10.”
En aquella breve conversación se resumió la manera en la que hace muchos años decidí vivir mi vida. Antes de que nadie se lance a decir que los hombres nacen buenos y que hay que ver las partes positivas de cada persona, diré que en este post no estoy hablando de maldad.
Más bien estoy hablando de lo que tiene una mente que merece la pena. Por lo menos para mí. Estoy hablando de lo que últimamente ya no se hace. Estoy hablando de follarse a las mentes, de los ceros que se convierten en dieces, de los dieces que te recuerdan por qué hay personas por las que estaríamos dispuestos a cualquier cosa a cambio de nada. Hablo de las mentes maravillosas.
A lo largo de mi vida he tenido la suerte de encontrarme con todo tipo de gente. Me he encontrado con el tipo de persona de la que no esperas nada y no te da nada, con la persona de la que no esperas nada y te lo da todo, con la persona de la que lo esperas todo y no te da nada y por último con las personas de las que lo esperas todo y te lo dan todo. Las últimas, las menos, por supuesto."
https://reflexionesdeundiatrece.wordpress.com/2015/03/25/de-cero-a-diez/

lunes, 27 de abril de 2015

https://www.youtube.com/watch?v=gnIZ7RMuLpU

Y eso solo te pasa por cotillear, por meterte donde no te puedes meter, más que nada porque sabes que no te va a gustar lo que vas a encontrar...

lunes, 6 de abril de 2015

Resignarte sin más...

Se dice de los niños, que no tienen miedo, que se atreven con todo, y aprenden. Aprenden mucho, son capaces de todo. Pero vas creciendo y vas teniendo miedo, consciente o inconsciente, no lo sé, la cuestión es que de repente ves que el miedo te paraliza y, aunque tú estés dispuesto, no puedes. Es superior a ti, y caes. Y entonces es cuando te das cuenta que tienes limitaciones, que no siempre "querer es poder". Y frustra. Porque lo peor es que sí que quieres, pero no quieres volver a caer. Y te conformas.

Y el hecho de conformarme con lo que hay nunca me ha gustado... 

https://www.youtube.com/watch?v=DkaofhEXEzs

jueves, 19 de marzo de 2015

Hoy solo quiero decir...

Dices que vengo, que voy, que siento, que escucho, que pertenezco, que sirvo para mucho, que me estremezco, que mi mirada es limpia, suave brisa, que sientes el deseo de tenerme cerca, que te distancias por miedo a perderme, que el barrio es más hermoso desde que aparecí, que soy la flor que alumbra el jardín, el viento que se lleva a la señora luna para que luzca el sol, mi amor...

domingo, 22 de febrero de 2015

:D

Quería escribir porque es tanto lo que tengo dentro que necesito expresarlo. 

Esa bola de energía que está ahí, donde los pulmones y el corazón, que sube para arriba y te desencaja la mandíbula. 

Esa bola que llena tu cerebro de endorfinas, oxitocina y demás hormonas y sólo quieres reír, saltar, hacer puenting si hace falta. Volar, si se pudiera (algún día se podrá). 

Pero es tanto lo que ocupa esa bola que me es imposible definirla. Es una mezcla de tantos sentimientos buenos que parezco drogada. 

Y drogada vine y drogada me voy. 

(¡¡¡¡Pero qué bonito es vivir, por dios!!!!)

viernes, 30 de enero de 2015

Kafka en la orilla

A veces, el destino se parece a una pequeña tormenta de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta. 
Y tú en verdad la atravesarás, claro está. La violenta tormenta de arena. La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas se tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre y tu, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja. Y esa sangre se verterá en tus manos. Tu sangre y, también, la sangre de los demás. 
Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tu no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa si quedara clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.